La guerra comercial también es una guerra de percepción

01 de Abril, 2025

DEFOE

Pocos inicios de un gobierno han traído tantas expectativas como la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca. Y pocas veces los analistas y los especialistas se han quedado tan cortos en sus apreciaciones. Diario hay una novedad, una declaración que provoca que los mercados, los ciudadanos, y los gobiernos de los países vecinos tengan que reaccionar y adaptarse. La relación trilateral no había tenido grandes sobresaltos ni confrontaciones durante varias administraciones sucesivas, por lo que ahora está viviendo un momento más desafiante. Claudia Sheimbaum y Justin Trudeau –hasta su salida del gobierno de Canadá, hace unas semanas– han empleado distintas estrategias para lidiar con los exabruptos de Donald Trump. Por eso me interesa conocer cómo percibe la gente el liderazgo de estos tres mandatarios en este momento y cómo ha evolucionado desde hace varias semanas.

Utilizando el Agregador de Encuestas Defoe, es posible analizar las tendencias de aprobación presidencial de tres mandatarios en simultáneo. Esta herramienta recopila y agrupa encuestas de cada país, y ofrece una visión integral de las más recientes investigaciones de la industria encuestadora sobre la valoración de estos líderes. Así, no solo podemos comparar su desempeño, sino también examinar el modo en el que eventos coyunturales y el paso del tiempo influyen en la percepción pública en los tres contextos.

El duelo entre las amenazas y la estabilidad.

El presidente de Estados Unidos comenzó su mandato con cerca de 50% de aprobación. Aunque subió un poco durante las primeras semanas, tuvo un mínimo descenso que puede sugerir las reacciones de sus ciudadanos ante las consecuencias de los aranceles. Y eso es notorio en la desaprobación, que ha ido creciendo hasta emparejarse.

Por su parte, Claudia Sheinbaum ha gozado de una altísima aprobación desde que asumió sus funciones. Aunque bajó un poco inmediatamente después de los primeros anuncios de aranceles estadounidenses, su respuesta parece haber convencido a las personas, ya que recuperó su aprobación. Además, en comparación con Trump, cuyos comportamientos generan incertidumbre y descontento y por lo mismo aumentan su desaprobación, Sheinbaum se beneficia de una percepción de estabilidad y liderazgo.

Justin Trudeau mantuvo siempre una actitud firme ante Trump. Esa postura le redituó en una aprobación que fue aumentando hasta el final de su mandato. Su imagen, que al interior de su país era cuestionada hasta el punto de llevarlo a dejar su puesto de primer ministro, se fortaleció en la confrontación, lo que indica que su firmeza contra los aranceles fue bien recibida.

Cuestión de perspectivas.

Claudia Sheinbaum tiene una aprobación y desaprobación prácticamente idénticas entre mujeres y hombres. Eso habla de la aprobación generalizada de su imagen y el respaldo a sus acciones y posturas.

Por otra parte, Trudeau venía con una popularidad baja, pero pareja. Entre ambos géneros, sin embargo, hay una leve diferencia. Las mujeres tienen una impresión de él más favorable que los hombres: +4.4 puntos en aprobación y -7.9 puntos en desaprobación. Aun así, la mayoría de ambos géneros tenía una percepción negativa de él y así se despidió de su gobierno.

Por último, la aprobación de Trump sí muestra una diferencia marcada entre géneros. Tiene mucho mayor aprobación entre los hombres (+11.2 puntos), mientras que entre las mujeres la desaprobación es más alta (+9.7 puntos). Algo tendría que ver en esta disparidad que sus políticas y sus posturas buscan desaparecer políticas públicas de paridad y equidad en el gobierno, y en general en la vida diaria del país que gobierna.

Lo que piensan los jóvenes.

La aprobación hacia la presidenta de México es generalizada entre los grupos de edad, aunque tiene mucho mayor respaldo entre los jóvenes (+5 puntos de aprobación respecto a los adultos mayores). A la inversa, su desaprobación es más baja entre los jóvenes, y va aumentando con la edad.

El ex primer ministro canadiense fue mucho más popular entre adultos mayores (+21 puntos respecto a jóvenes) y enfrentó menor desaprobación en ese grupo. Su peor imagen estuvo entre el grupo de la mediana edad.

La aprobación del presidente de Estados Unidos aumenta con la edad. Aunque no es abrumadora, sí hay una diferencia de casi +6 puntos de aprobación entre jóvenes y adultos mayores. Su desaprobación se mantiene estable en todos los grupos etarios.

Los datos analizados son muestra del impacto de las decisiones políticas y los eventos coyunturales en la imagen de cada uno de los líderes de estos tres países. Con respecto a Donald Trump, lo que los números parecen decirnos es que sus acciones tienen, en general, el respaldo de la mitad de su base: hay un equililbrio entre el apoyo y el rechazo.

Los niveles de aprobación de Claudia Sheinbaum son consistentes y han generado una dinámica particular. Parecen ser una muestra del respaldo interno que a su vez se traduce en una percepción positiva en el ámbito internacional.

Justin Trudeau tuvo los indicadores más bajos durante el final de su gestión. Esto es un reflejo del momento que su imagen política vivía. Pese a sus intentos por cortejar el apoyo de los ciudadanos más moderados, sus esfuerzos resultaron insuficientes y acumuló un descontento mayoritario.

Los números permiten identificar las fortalezas y debilidades en la imagen pública de cada mandatario. Dos casos de polarización interna con resultados distintos son el de Donald Trump y el de Justin Trudeau. En el caso del primero, la polarización es evidente y hasta parece ser parte de su política.

En cambio, en el caso de Trudeau, no logró un cambio drástico en su imagen. Las cifras revelan que algunas de sus últimas decisiones como primer ministro comenzaron a encontrar cierto eco positivo en sectores específicos, lo que sugiere que su postura podría haber moderado parcialmente el descontento general. Sin embargo, el tiempo jugó en su contra.

El caso de Claudia Sheinbaum muestra en cambio un fuerte sentido de unidad. La elevada aprobación es una muestra muy evidente del respaldo que tiene entre la mayoría de los mexicanos de cara al entorno internacional.

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